Francisca Vásquez Romo
Estudiante Fonoaudiología UC, Cuarto año.
Haber participado en el programa de Mentorías fue una gran oportunidad que nos proporciona la universidad para poder aterrizar parte de las inquietudes que uno como estudiante tiene del mundo laboral.
Fue un tiempo de mucho aprendizaje, aprendizaje que va más allá de lo netamente académico. Este espacio fue un lugar donde pude conocerme más a mi misma, saber cuáles son mis habilidades y mis debilidades. Me sirvió para aprender y concientizar qué valores, necesidades y actitudes debo exigir en un ambiente de trabajo y que cosas puedo aportar a este desde mi persona.
También el programa me quitó un poco la ansiedad del mundo laboral. Que mi tutor pudiese contarme su experiencia, todas las dificultades que ha tenido y cómo las ha superado es un testimonio que hace más real y acerca este mundo que da un poco de susto a mi realidad y me ayudó a aclarar más el camino que debo y quiero seguir para poder ser una buena profesional.
Me ayudó a tomar conciencia de las oportunidades que tenemos en la universidad y a aprovechar los espacios, conocimientos y sobre todo a nuestros profesores, que además de preocuparse de nuestra educación académica, se preocupan de traspasar conocimientos transversales de la vida. Además el programa me dió un impulso para ir “tomando las riendas” en mi camino profesional, atreverme a tomar cursos y ser más proactiva en mi aprendizaje. Hacerme cargo.
En resumen, a tomar conciencia de la responsabilidad de crecer como profesional es mía y que debo creer en mis capacidades, creer en todo lo que he aprendido a lo largo de estos años en la universidad, ya que todas esas cosas, incluso mis caídas y mis hobbies forman parte de la gran profesional voy a llegar a ser. Y que debemos creer en ello para poder realmente ayudar a los usuarios y usuarias que lleguen a nosotros y para hacernos valer en el mundo laboral, que es difícil de por si, pero no imposible de enfrentar.